Social

© 2019 by Gonzalo Miralles

FRONTERAS MARGINALES

La marginalidad social en Chile tiene una relación estricta con la pobreza, la que ha estado incrustada en algunos sectores de la población del país. Esta exclusión social ha exteriorizado infinitas imágenes no solo individuales sino también colectivas.

 

En la actualidad lo marginal ha sido combatido desde una serie de políticas impulsadas por los distintos gobiernos de turno, sin embargo su problema estructural no obedece a las normas que ya han sido impuestas por una sociedad que aún desconoce esos territorios marginales.

Bajo estos análisis, el artista visual Gonzalo Miralles construye un dilema que posee varias aristas y que actualmente cruzan las artes de la visualidad. Su análisis de campo transita por el imaginario de los que no poseen voz, estrictamente de aquellos individuos que están fuera de foco o privados de libertad. Por lo que a partir del material simbólico que yace en las calles, el artista recoge una serie de códigos que nos permiten explorar en esas comunas y barrios que han sido cartografiados bajo el lente de la omisión cultural. La mayoría de estos sitios urbanos y rurales han sido marcados de forma similar a lo que representan los hitos geográficos. En estricto rigor, la misión de esta instalación muestra cientos de calzados de diversos tipos. Estos poseen una relación con el territorio marginal pero al mismo tiempo con la demarcación social que designa la exclusión. En este sentido, los límites sociales se definen en relación con ciertos modelos de participación y de los grados de intensidad que presentan las diversas estructuras culturales que nos separan.

Por otro lado, Miralles nos propone analizar que el fenómeno de la marginalidad constituye uno pluridimensional. Podemos discutir, a través de la imagen que exhiben esos calzados colgados sobre los cables de electricidad en las calles, acerca de las distintas dimensiones o formas de marginalidad.

 

Es claro que ningún individuo puede ejercer simultánea o sucesivamente todos los roles posibles dentro de una misma sociedad. Por lo que estas delimitaciones físicas e intangibles que nos rodean promueven una serie de matices, diferencias y heterogeneidades que están atravesadas por la globalización y los procesos de un cambio estructural siempre dinámico.

Finalmente, con todos estos marcos referenciales, es posible señalar que, si la tesis de la marginalidad se construyó bajo el contexto de un modelo económico en constante revisión, visualiza con fuerza sus obstáculos y limitaciones. Los calzados que están colgados en poblaciones vulnerables de casi todo Chile parecen tener una sorprendente capacidad discursiva para dar cuenta de los efectos de los modelos tanto de educación cívica como de política que han sobrevivido a una serie de cambios, por cierto, significativos.

Rodolfo Andaur.